martes, septiembre 12, 2006

¿Bombas líquidas? Parece ser un buen montaje

Después del susto que nos dieron, paralizando los vuelos internacionales en el aeropuerto de Heathrow, resulta que parece ser todo un montaje bien orquestado. Esto es lo que sacamos en claro de un extenso artículo de James Petras, publicado en el periódico "La Jornada" (Ciudad de México) del pasado domingo.

"Según los más altos oficiales de la seguridad británica, Bush y Blair estaban "enterados" de la investigación de la posible conjura de las bombas líquidas. Sabemos que Blair dio luz verde a los arrestos, aunque sin duda las autoridades le dijeron que carecían de pruebas y que en el mejor de los casos serían prematuros. En la policía británica corren versiones de que el gobierno de Bush presionó a Blair para que realizara las aprehensiones y anunciara el complot. Entonces las autoridades lanzaron una campaña masiva para captar la atención y el apoyo del público, con respaldo total de los medios masivos. La campaña sirvió a su objetivo: la popularidad de Bush aumentó, Blair evitó la censura y ambos siguieron de vacaciones.

El fiasco de las bombas líquidas encaja en la pauta previa de sacrificar intereses económicos capitalistas en aras de posturas políticas e ideológicas. Los fracasos de política exterior conducen a crímenes políticos internos, al igual que las crisis políticas internas conducen a agresiva expansión militar.

La trampa criminal tendida a jóvenes ciudadanos británicos sudasiáticos musulmanes por oficiales británicos se diseñó específicamente para cubrir el fracaso de la invasión a Irak y el respaldo angloestadunidense a la fracasada pero destructiva invasión israelí de Líbano. El supuesto complot sacrificó múltiples intereses capitalistas británicos para retener cargos políticos y evitar una salida temprana del poder. Los costos del fracaso militar son pagados por ciudadanos y empresas."
La información completa en http://www.jornada.unam.mx/2006/09/10/028a1mun.php