miércoles, septiembre 20, 2006

Sobre las declaraciones del Sr. Ratzinger

Sobre las declaraciones del Sr. Ratzinger

No quiero ser malo, ni mal hablado, pero yo francamente lo que diga el Sr. Ratzinger me da igual (la expresión más correcta, realmente es la que usó no hace mucho el tal Rubianes). Aunque debo reconocer que, a veces, el alemán me irrita un poco, sobre todo cuando se sale del tiesto religioso y se mete en temas civiles. Y además, si faltaba algo, pues el hombre (¿?) no me gusta físicamente; me repele un poco. Dicen que es una lumbrera, y es muy posible. Se lo he oído decir a gente respetable (por lo menos que lo son para mí).

Dicho todo esto, debo decir que el Sr. Ratzinger, como ciudadano, puede decir lo que quiera, aunque generalmente no me guste. No termino de entender muy bien que gilipollez ha soltado para alterar al personal musulmán. Los medios de comunicación se pintan solos para opinar de cien maneras distintas sobre una frase que suele ser fácil de entender cuando está dentro de su contexto. Repito, el jefe de los católicos tiene derecho a sacar las paridas que le venga en gana, de la misma manera que se le debe de hacer responsable de lo que diga. Y vuelvo a insistir este señor no me cae bien y mucho menos el estado (Vaticano) que representa. Tengo un planteamiento laico de la sociedad por lo que me parece bien todo lo que sea religioso y los temas de su fe, pero no me gusta, ni creo que deba meterse en temas civiles que son decididos por nuestros representantes elegidos democráticamente a tal efecto. Debo decir que pienso igual de todas las religiones.

Pero hay algo que me está hinchando últimamente. Con la excusa de la tolerancia, la izquierda oficial y demás fauna está viendo de manera parcial todo lo relacionado con el Islam. Parcial en el sentido que les parece bien o aceptable lo que hagan y digan, sea lo que sea. Yo particularmente no me parece bien que una religión sea parte tanto del sistema judicial como del gobierno. Los musulmanes, sean de donde sean, deben ser respetados, no por ser musulmanes, sino por ser ciudadanos, seres humanos simplemente. Y desde luego no podemos, ni debemos tolerar que continuamente estemos amenazados de muerte, de lapidación, de ser quemados o asesinados por unos cretinos que se amparan en otra religión intransigente. Estoy hasta el gorro de que religiosos de todo tipo, desde el cura de a pie, hasta el ulema o el rabino de turno manejen a las turbas a su antojo y provoquen problemas gravísimos, cuando no son guerras. Todo este personal, ni siquiera ha sido elegido libremente dentro de sus centros religiosos y no representan más que la ortodoxia o la única manera de concebir unas creencias que son personales.

Soy de la opinión que no debemos ser tolerantes con los intolerantes. Quién decida venir a vivir, convivir, con nosotros debe saberlo. Aquí podemos hablar libremente y quién no esté contento puede protestar libremente también. Siguiendo las reglas que nos hemos dado, para poder convivir en paz. Es que si sigue así, puede haber un levantamiento popular por una mirada, o porque no leamos el Corán, o simplemente porque nos gusten las salchichas y las morcillas o el jamón pata negra, y ellos no lo coman.

No debemos olvidar que en la mayoría de los países que profesan esta creencia, no admiten ninguna otra creencia religiosa, y no digamos ya un planteamiento laico o ateo. Nosotros debemos dar el ejemplo de cómo nos gusta vivir y no dejarnos pisar los pies en nuestra propia casa. Todos los derechos para el que los respete; todo el peso de la ley para quién no los acepte o actúe en contra de esos mismos derechos.

1 Comments:

Blogger cabernera said...

Este es el principio del post que no consigo publicar:

No quiero ser malo, ni mal hablado, pero yo francamente lo que diga el Sr. Ratzinger me da igual (la expresión más correcta, realmente es la que usó no hace mucho el tal Rubianes). Aunque debo reconocer que, a veces, el alemán me irrita un poco, sobre todo cuando se sale del tiesto religioso y se mete en temas civiles. Y además, si faltaba algo, pues el hombre (¿?) no me gusta físicamente; me repele un poco. Dicen que es una lumbrera, y es muy posible. Se lo he oído decir a gente respetable (por lo menos que lo son para mí).
Dicho todo esto, debo decir que el Sr. Ratzinger, como ciudadano, puede decir lo que quiera, aunque generalmente no me guste. No termino de entender muy bien que gilipollez ha soltado para alterar al personal musulmán. Los medios de comunicación se pintan solos para opinar de cien maneras distintas sobre una frase que suele ser fácil de entender cuando está dentro de su contexto. Repito, el jefe de los católicos tiene derecho a sacar las paridas que le venga en gana, de la misma manera que se le debe de hacer responsable de lo que diga. Y vuelvo a insistir este señor no me cae bien y mucho menos el estado (Vaticano) que representa. Tengo un planteamiento laico de la sociedad por lo que me parece bien todo lo que sea religioso y los temas de su fe, pero no me gusta, ni creo que deba meterse en temas civiles que son decididos por nuestros representantes elegidos democráticamente a tal efecto. Debo decir que pienso igual de todas las religiones.
Pero hay algo que me está hinchando últimamente. Con la excusa de la tolerancia, la izquierda oficial y demás fauna está viendo de manera parcial todo lo relacionado con el Islam. Parcial en el sentido que les parece bien o aceptable lo que hagan y digan, sea lo que sea. Yo particularmente no me parece bien que una religión sea parte tanto del sistema judicial como del gobierno. Los musulmanes, sean de donde sean, deben ser respetados, no por ser musulmanes, sino por ser ciudadanos, seres humanos simplemente. Y desde luego no podemos, ni debemos tolerar que continuamente estemos amenazados de muerte, de lapidación, de ser quemados o asesinados por unos cretinos que se amparan en otra religión intransigente. Estoy hasta el gorro de que religiosos de todo tipo, desde el cura de a pie, hasta el ulema o el rabino de turno manejen a las turbas a su antojo y provoquen problemas gravísimos, cuando no son guerras. Todo este personal, ni siquiera ha sido elegido libremente dentro de sus centros religiosos y no representan más que la ortodoxia o la única manera de concebir unas creencias que son personales.

5:58 p. m.  

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