Los idiomas en la UE
Un comentario interesante publicado en "cafébabel.com" sobre el grado de conocimiento de los idiomas extranjeros en distintos pañises de la Unión Europea:
“La comisión Europea quiere potenciar los conocimientos de idiomas de los europeos. Sin embargo, los Estados de
Alemania: diversidad federal
Un alumno alemán cursa al año 200 horas de idiomas extranjeros en clase. Con ello, Alemania se sitúa en lo más alto, según Eurídice, la red de información sobre educación en Europa. Esto beneficia a los alumnos: en el extranjero se les considera bien dotados para los idiomas. El francés es tradicionalmente el segundo idioma extranjero, aunque va siendo paulatinamente sustituido por el español. En Alemania se busca en vano un plan de educación unitario. Cada Estado federal tiene su propia política de lenguas extranjeras. Aun así, hay una tendencia en todos los Estados que lleva al aprendizaje en los primeros años. En Baden-Württemberg los niños aprenden ya en primaria inglés o francés -en el Estado de Sarre, incluso desde el primer curso-; la vecindad con Francia se hace notar.
De hecho, a menudo, los países vecinos determinan qué lengua aprenden los niños alemanes. Así pues, los profesores en Renania-Westfalia enseñan holandés a sus alumnos, y en algunos lugares del norte se enseña danés. Por otra parte, tanto el checo en la frontera bávaro-sajona como el polaco en el Oder dan prueba de esta práctica.
Francia: Métodos anticuados
Francia es conocida por el hecho de que sus ciudadanos sólo manejan bien una lengua extranjera. Ello a pesar de que los niños, en un sistema organizado de manera centralista, aprenden lenguas extranjeras ya desde los cinco años. Los alumnos pueden aprender, además de español y alemán, italiano. Según la más reciente encuesta del Eurobarómetro de diciembre de 2005, sólo uno de cada dos franceses admitía ser capaz de hablar en otro idioma. ¿Qué falla entonces en el dominio de los idiomas? En Francia se enseñan los idiomas extranjeros siguiendo métodos anticuados. Sobre todo en los cursos más elevados, el docente enseña la gramática en su propia lengua, mientras los alumnos escuchan. La pedagogía moderna, que transmite el idioma a menudo de manera lúdica, apenas encuentra hueco en los planes de estudio. En algunas escuelas hay departamentos internacionales o europeos, donde los alumnos dan asignaturas normales en algún idioma extranjero; sin embargo, la mayoría no puede practicarlos muy a menudo.
España: muy pocas plazas
El “castellano”, llamado español en el resto de Europa, no es la única lengua administrativa en España. Según qué autonomía, los alumnos aprenden también catalán, vasco y gallego, que desde 1978 son reconocidos como lenguas oficiales. Además, cada alumno español aprende inglés o francés –el alemán y el italiano se consideran en España todavía demasiado “exóticos”-. Sin embargo, el 56% de los españoles reconocía en la encuesta del Eurobarómetro 2005 ser incapaz de hablar cualquier idioma extranjero. ¿De dónde viene esta actitud ante los idiomas? Las lenguas no llegan al diez por ciento de las horas lectivas, y no es necesario que los profesores de idiomas hayan estudiado en el extranjero. Es por ello que numerosos alumnos intentan, de forma paralela a las clases, obtener una plaza en cualquier Escuela Oficial de Idiomas, un centro estatal de aprendizaje de idiomas. Aquí, los profesores están mejor formados o enseñan su idioma materno. Sin embargo, estas plazas son escasas: muy pocos alumnos de los que la solicitan la obtienen.
República Checa: “Goodbye” Ruso
En Checoslovaquia, el ruso perdió su puesto como primer idioma extranjero tras la caída del régimen soviético en 1989, produciéndose así un radical cambio lingüístico. En
Dinamarca: poliglotía activa
“Los europeos del norte están mejor dotados para los idiomas que los del sur”. ¿Qué hay de cierto en este tópico? De hecho el 77% de los daneses habla al menos un idioma extranjero, como certifica
El que los jóvenes daneses hablen tan bien idiomas extranjeros se debe sobre todo a dos cosas: en clase son animados a hablar y muchos pasan un año en el extranjero, en países anglófonos o francófonos. En breve: los alumnos daneses son europeos políglotas en el mejor sentido. “
Ramona Binder - Berlín - 18.9.2006 | Traducción: Luís González Vaya

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